
Así lo indica un estudio divulgado hoy por la revista científica "Nature”, que señala que la mayoría de los materiales a base de polímeros se reparan mediante el calentamiento directo de la zona afectada.
Al exponer el polímero metalosupramolecular a la luz ultravioleta, se produce una estimulación del ligante metálico y la energía así absorbida se transforma en calor.
Según los científicos, este método tiene ventajas sobre el calentamiento directo como el hecho de poder acotar la zona dañada e incluso proceder a la autorreparación mientras ésa está sometida a alguna carga.
Los materiales inteligentes con capacidad intrínseca de autorrepararse de los daños sufridos podrían resultar útiles en áreas como los transportes, la construcción, empaquetado y muchas otras aplicaciones.

